Reparar bordillazo llanta de aluminio con productos de FKTOOLS: el proceso completo y detallado

Un bordillazo en tu llanta de aluminio puede ser un problema, pero ¡no te preocupes! En este artículo, te explicaremos los pasos para repararla. Primero, se realiza el desmontado y limpieza de la llanta, eliminando la suciedad y evaluando su estado. Luego, en caso necesario, se rellena con aluminio para restaurar su forma original. Después, se procede al torneado, eliminando el exceso de material acumulado. A continuación, se realiza el proceso de chorreo para eliminar pintura y suciedad, seguido del pulido para dejar la superficie perfecta. Finalmente, se procede a la pintura y horneado de la llanta. ¡Con FKTOOLS , tu llanta quedará como nueva!

El impacto del bordillazo en la llanta de aluminio

Un bordillazo en una llanta de aluminio puede tener consecuencias significativas en su funcionamiento y estética. Cuando el borde de la llanta se golpea contra un bordillo u obstáculo, puede producirse un daño visible en forma de raspaduras, abolladuras o incluso grietas en el aluminio.

Estos bordillazos no solo afectan la apariencia de la llanta, sino que también pueden comprometer su integridad estructural. El daño puede provocar deformaciones en la llanta, lo que puede afectar su equilibrio y causar vibraciones al conducir. Además, si se ignoran los bordillazos, con el tiempo el daño puede empeorar y poner en riesgo la seguridad del vehículo.

Es importante abordar el problema de inmediato y reparar el bordillazo en la llanta de aluminio. Una reparación adecuada no solo restaurará la apariencia de la llanta, sino que también asegurará su funcionamiento óptimo y prolongará su vida útil.

A continuación, se detallan los pasos necesarios para reparar una llanta de aluminio dañada, desde el desmontado y limpieza hasta el proceso de pintura y horneado.

¡No pierdas la oportunidad de devolverle a tu llanta de aluminio su aspecto original y garantizar un rendimiento óptimo en la carretera!

Pasos para reparar una llanta de aluminio dañada

Desmontado y limpieza de la llanta

El primer paso para reparar una llanta de aluminio dañada es el desmontado y limpieza de la misma. Tras separar la llanta del neumático, se introduce en una máquina de limpieza por ultrasonidos. Esta máquina se encarga de eliminar los restos de suciedad, polvo de pastillas de freno y grasa que se hayan acumulado en la llanta.

Una vez que la llanta ha sido limpiada a fondo, se procede a inspeccionarla para evaluar su estado. Esto es importante para determinar si la llanta requiere algún tipo de reparación adicional más allá de la eliminación del bordillazo.

Rellenado con aluminio

Si durante la inspección se determina que la llanta ha sufrido daños en su estructura, es necesario realizar un proceso de rellenado con masilla de aluminio. Este proceso consiste en soldar aluminio a la llanta utilizando la aleación de aluminio adecuada, con el fin de restaurar su forma original. La soldadura se realiza de manera precisa para asegurar una reparación duradera y segura.

masilla de aluminio marca fktools

Proceso de torneado

En aquellos casos en los que la llanta ha requerido material adicional durante el proceso de rellenado, es necesario llevar a cabo un proceso de torneado. Este paso tiene como objetivo devolver a la llanta su forma esférica original, eliminando cualquier exceso de material acumulado en algún punto. Para ello, la llanta pasa por una máquina de conformado que realiza el torneado de manera precisa y meticulosa.

Proceso de chorreo

Una vez que la llanta ha sido reparada y se encuentra en su forma correcta, es necesario llevar a cabo un proceso de chorreo para prepararla antes de la aplicación de la pintura. En este proceso, se retira la pintura existente en la llanta, así como cualquier resto de suciedad o impureza. Para ello, se utiliza una pistola que lanza a presión microesferas de vidrio, logrando una limpieza completa y uniforme de la superficie de la llanta.

Pulido de la llanta

Una vez que la llanta ha sido chorreada y se encuentra completamente limpia, se procede al pulido de la misma. Varios operarios revisan minuciosamente la superficie de la llanta y pulen cualquier imperfección o arañazo que pueda existir, logrando una superficie perfectamente lisa y uniforme.

Pintura y horneado

Una vez que la llanta ha sido pulida, se lleva a cabo el proceso de pintura y horneado. Primero, las llantas se pintan a pistola utilizando la pintura adecuada para obtener el acabado deseado. Después, se introducen en un horno a una temperatura de 110º durante 30 minutos. Durante este proceso, se aplica una capa de resina epoxi que ayuda a fijar la pintura y garantiza una mayor durabilidad.

Con estos pasos detallados, es posible reparar una llanta de aluminio dañada de manera efectiva y garantizar su buen estado y funcionamiento. Recuerda que en Fktools nos especializamos en la reparación de llantas de aluminio, brindando un servicio de calidad y satisfacción para nuestros clientes.

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